La Historia de Signa
Estratto da "Signa Itinerario Storico Artistico"
Testi del Gruppo Archeologico Signese
Se puede relacionar la historia geológica del territoriode Signa, aquélla del valle fluvial de Florencia. Una cuenca llana, rodeada por una anillo continuo de colinas, que se formado en época pliocuaternaria, atraversado por el río Arno. El cual penetraba y salía a través de dos estrechos pasos : por el este la estrecha hendidura de Incisa y por el oeste la garganta de Gonfolina. Cuál habrá sido el nivel alcanzado por el lago y cómo se habrá vaciado atravesando el Gonfolina es completamente desconocido. Sobre el argumento se han formulado numerosas hipótesis: desde fenómenos naturales acaecidos en era prehistórica hasta causas provocadas por la mano del hombre, con picos y palas, como dice Villani.
Remitíendonos a la parte realmente histórica, sabemos cómo precisamente a través del río Arno llegaron en un primer momento los Etruscos, quienes se instalaron en la vecina Artiminio, y a continuación los Romanos. De hecho, restos de ambas civilizaciones han sido encontrados durante las excavaciones de materiales para la construcción del edificio de los Renai de Signa.
El nacimiento de Signa y su nombre se remontan a tiempos antiguos. Algunos históricos sostienen que el nombre de Signa sea de origen etrusco, considerando que la localidad se encuentra en el centro de los emplazamientos etruscos, como son Artiminino y Sesto. Se hipotizan, entonces, nombres como Asinal, Esii, Esinius; otros se remontan derivaciones latinas de Exinea o “Signando colinas”, en referencia a Lucio Cornelio Silla quien asignara las colinas a sus legionarios precisamente en estos parajes.
La “Lex Julia”, promulgada por Giulio Cesare en el 59 a.C., asignaba a los legionarios, después de las empresas bélicas, una parcela de terreno virgenpara su explotación.
La “centuriazione” de la llanura florentina se extendía desde Ripoli hasta Signa, y ésta es la causade que se hayan encontrado restos romanos en la zona de Renai como monedas de varias épocas, puntas de lanza, espadas, un gran fragmento de bronce de una estatua y, en otros lugares, un pequeño disco con incisiones etruscas, una tapa de una urna fúnebre etrusca, un fragmento de lápida sepulcralcon caracteres romanos. Restos que confirman la presencia de ambas civilizaciones.
El primer documento en el cual se nombra Signa remonta a 964 , relativo a la donación de la Piave de Signa al Capitolo florentino por parte de Rambaldo, obispo de Florencia. En 978 la condesa Willa donó la iglesia del Castillo de Signa, junto con sus propiedades, a la Abadía florentina.
La constitución, del priorato de Signa antes del año 1000, uno de los más grandes del condado, testimonia la importancia de este lugar.
Se sabe con seguridad que Signa, “tierra” del condado florentino, ya en 1252 tenía una administración pública autónoma, que elegía doce consejeros, como nos informa un documento notarial, redactado bajo “el pórtico de la iglesia de "Santa Maria de Castello”.
El puente sobre el Arno constituía un elementeo característico de esta comunidad, sirviendo como punto neurálgico para itinerarios y viajes que comunicaban distintas e importantes zonas. Manda la tradición que la primera construcción del puente, que se remonta a 1120, sea debida a la iniciativa de San Alluccio. Este puente tenía una importancia determinante, siendo el único, durante mucho tiempo, entre Florencia y Pisa.
La unión de las dos márgenes del río fue al mismo tiempo una conquista económica para Signa: el intercambio de mercancías con el interior y éste legado al nacimiento del puerto fluvial, que unía la marinera Pisa con el interior, dio vida a un centro comercial de gran importancia, tanto es así, que ya en 1149, Signa era sede de me mercado, como se revela de un contrato de“bienes de inmuebles” estipulado en aquel año “in mercarto Signe kalendis octobris”.
En el año de 1326, come narra Giovanni Villani en su Cronaca, Castruccio con toda su ejército “vino a a Lecore en el condado florentino y acampó sobre las colinas de Signa, y en señal de desprecio hacia los florentinos acuñó una pequeña moneda en Signa con la impronta del emperador Otto, que se llamaron castruccini” El 28 de febrero de 1327 “reunida toda su gente hizo arder Signa y cortar el puente sobre el Arno, y abandonó la tierra”. Junto al castillo de la República de Florencia, en el año 1327, se reconstruyó el puente después de la destrucción del mismo por Castruccio Castracani que, si bien con alguna modificación, ha soportado el tráfico hasta el 12 de agosto de 1944, cuando las minas del ejército alemán durante la retirada lo destruyeron definitivamente.
El puente ha sido adoptado desde siempre, como símbolo de la comunidad de Signa, y un puente (como refiere el Manni) estaba grabado en una de las campanas de la iglesia de Santa María di Castello, fundida en 1266. Otro símbolo, esculpido en 1393, se esncuentra entre las arquivoltas de la antigua puerta mayor de la Pieve de San Giovanni Battista (Juan Bautista), y representa un puente con siete arcos con una torre almenada sobre la cual seobserva el lirio florentino. Lo encontramos también en una pintura de Pietro de Gambassi, en el año 1437, sobre el féretro que contiene el cuerpo de la beata Giovanna. Añadir, que el Manni, en su libro sobres sellos antiguos, nos menciona aquél relativo a la región de Signa, éste, también, con siete arcos y la torre con el lirio en un campo de flores de lis.
En 1397 tuvo lugar un importante acontecimiento, el asedio al castillo de Signa por parte de las milicias del Duque de Milán, Giangaleazzo Vistconti. El asedió duró dos días, el 24 y el 25 de marzo, y al cual Signa supo resistirvictoriosamente. Este acontecimiento bélico fue descrito de manera pormenorizada en la Rubrica XLVII del Estatuto de Signa concerniente al período entre 1399 y 1528. El documento se conserva en el Archivo de Estado de Florencia, trascrito y publicado por el Grupo Arqueológico de Signa.
A lo largo del siglo XIV, la actividad del puerto fluvial era notablemente intensa, como testimonia la numerosa correspondencia y cartas mercantiles “el puerto a Signa” y destinadas“ a los negocios”del mercante de Prato Francesco de Marco Datini. Actividad, ésta del puerto, siempre activa hasta la construcción de la línea ferroviaria Florencia-Livorno ( la Leopolda).
Desde el punto de vista comercial se destacan sobre las demás, dos iniciativas, que han dejado una profunda huella en el tejido económico y social del territorio: La elaboración de la paja y la invención de la terracota.
En los años que siguieron a 1714, el boloñes Domenico Michelacci, experimentó, con éxito, en las laderas de “Bianca”, una nueva forma de cultivar y trabajar la paja seca. Así nacieron los famosos sombreros llamados "de paja de Florencia” y apreciados en todo el mundopor la finura de la elaboración.
La otra actividad que caracterizó la vida de la ciudad se remonta al período comprendido entre el final del siglo XIX y principios del XX. Fue entonces , que la “Manofactura de Signa”, inventada por iniciativa de la familia Bondi, comenzó a reproducir en arcilla cocidalas obras de los grandes maestros: estatuas, bustos, medallas, bajorrelieves, etc, que gracias a un tipo especial de patinatura, nunca antes reproducida, podían resistir la comparación con aquellas de los ilustres originales.
